del 7 de noviembre 1999

C i n c o P á g i n a s
de Fernando Arrabal

Definiciones, jaculatorias y arrabalescos

La pasión de Nietzsche por Amadeo de Saboya

Predicción:
Conjura ...(¡y no conjetura!).
El 13 de enero de 1898, en Naumburg, Nietzsche le compuso a su madre (asustadísima por la locura de su hijo) un arrabalesco: "Ve en mí al tirano... de ¡Turín!"
*
Descaro:
Con lo insignificante y lo irrisorio forma la trinca o el tridente del trincapiñones que, triunfando, pretende que se le persigue.
*
Civilización:
Conjunto de ciencias, ideas, técnicas o creencias de un corro de humanos. Pero tan obscuro que sólo podemos distinguirle gracias a un efecto óptico de perspectiva.
Amadeo de Saboya y Nietzsche fueron dos figuras esenciales de su época: la de la muerte de los dioses y de la llegada de los titanes (¡pobres de nosotros!). Amadeo nació el 15 de octubre de 1844 y Friedrich Nietzsche muy poco después. Si el filósofo murió hace un siglo - el 25 de agosto de 1900- "perdió la cabeza en Turín y dejó de existir" poco antes de que muriera su idolatrado monarca y precisamente también en Turín. Le fascinaba la aristocracia de Amadeo: "nada en él, como me había temido, es moderno"... en su residencia "se ha mantenido la tradicional tranquilidad aristocrática".
*
Teoría científica:
Hipótesis divertidísima cuando parece absurda e inquietante cuando se torna grave.
Nietzsche afirmaba que el mejor chocolate caliente del mundo se tomaba en las trattorias de Turín. Y siempre riguroso añadió: "Elegí Turín como patria mía. Es la capital que me va. Ciudad tan digna de interés y ¡tan seria!"
*
Reposo:
Actividad culpabilizadora.
*
Ser humano:
Bípedo (¡en general!) que es capaz de negar, contradecir, condenar, admirar e incluso ¡olvidar! cualquier cosa.
Lou Andreas-Salomé se preguntaba si en los lagos del norte de Italia cerca del Monte Sacro (sic) había besado a Nietzsche.
*
Inteligencia:
Sustancia espiritual que sin embargo tiene una hija predilecta: la brevedad.
Privada de brevedad la inteligencia se disuelve en la disgregación. Como privada de inmediatez el presente se esfuma.
Me llega Generación XXI. Comienza este mes con una constatación de su director (Javier Esteban) "Los gobernantes de toda época sueñan con un país de bachilleres dóciles. Se lo digo yo, que he pasado por el recreo de las doce." ...y a su derecha -izquierda del lector- pasa el barón loco gritando "¡Temblad, canallas!¡Soy el Tigre de Tasmania y vuelvo para vengarme!" Todo termina con un horóscopo de oros que me recomienda: "martiriza tu cuerpo pecador en las riberas del Ebro". (La evidencia para mí es el instante en el que el pensamiento se detiene cuando ha alcanzado la causa del razonamiento). "¿Con quién sueñas por las noches?" preguntan los generalísimos del XXI. Pino de Derecho de Valladolid responde: "Por las noches no duermo, me quedo viendo a Cristina Tárrega"; E3 de Antonio de Nebrija responde: "Con lo imposible, pues si no, no hay manera de experimentarlo"; Darko de Economías responde: "¿Y tú me lo preguntas? Si todavía estoy soñando... Despiértame dentro de un rato". (En verdad cuando yo me dejo llevar por el veloz presente se me da como regalo el pasado y el porvenir.)
*
Dios:
Ser concebido a la imagen y semejanza del que lo observa.
Para los tragaluces de los barcos a Dios le limita una circunferencia. Para Claudio Rainieri...
*
Amor:
Sentimiento absurdo y atracción deshonrosa capaz de transformar lo imposible en posible gracias al don de sí.
Para excitar a su adorado enano la bellísima e inteligente giganta hojea un libro (y sabe que él la imagina sodomizada y gozando bestialmente); o se sienta en un taburete (y sabe que él la imagina chupando repugnantemente); o reza modosita (y sabe que él la imagina violada sádicamente); o se tapa con un anorak de pies a cabeza (y sabe que él la supone practicando dentro los vicios más abyectos)...
*
Jaculatorias (del latín ejaculare):

"Como nunca conocí la felicidad no puedo ser desgraciado".
*
Los lamepies se tornan muerdecallos.
*
Me gusta su literatura a cara o cruz.
*
Los agujeros se encierran en sus agujeros.
*
Otro arrabalesco: En el taxi William Shakespeare me recitó de memoria, sereno, su "ser o no ser". Y luego ¡más serio aún!"coser o descoser"