Fernando Arrabal
EL MUNDO del 14 de septiembre de 2003 (397)
Definiciones, jaculatorias y arrabalescos.
CONVERSACIÓN CON HOUELLEBECQ SIN SEUDOMISTICISMO ESTRAMBÓTICO

Fotografias cruzadas de Michel Houellebecq y Fernando Arrabal durante la conversación en París.
*
Houellebecq.- Creo que me voy a suicidar.
Arrabal.- ¿Como "el joven Werther" de Goethe? Espero que...
H.- ...o quizás me mate alguna de esas personas enloquecidas...
A.- ..que tratan, sin conseguirlo, de verle.
H.- Llegan a escribirme cartas pornográficas.
A.- En su vida se diría que asoman secuencias enteras de las biografías de los escritores que relee.
H.- ¿Se refiere al novelista Jeffrey Ford?
A.- Sólo conozco su "Physiognomy". Y nada de su vida. Me refiero a Schopenhauer con la pirueta de su "best-seller" final. Y su perrito. A Campanella encalabozado. Y sobre todo a Augusto Comte y su culto.
H.- Llegó a vivir nada menos que 59 años. Yo no los cumpliré.
A.- El amor de Comte por Clotilde de Vaux fue su gran ocupación.
H.- Le absorbió durante sus últimos años.
A.- Eran tiempos en que la gente se moría de tuberculosis. Como ella falleció. Hoy cuando podríamos pasar por ese trance y sus espárragos nos recortan para que nos acoja en su día la tercera parca.
H.- Para Comte el amor era el principio de la religión positivista. Sin Dios.
A.- Su fórmula completa en verdad fue: "Como principio el amor, el orden como base y el progreso por destino".
H.- Hoy también podría ser la fórmula simbólica de la religión positiva.
A.- Para los "agapitos" jesuitas de mi adolescencia el destino era el amor. Amor de Agape. Pero no podíamos alcanzar el divino amor de Eros.
H.- Comte -y yo- no nos referimos a Dios.
A.- ¿Por qué no invertir la fórmula y considerar el progreso como mero principio?
H.- Del culto al amor de Comte se encuentran precedentes desde el comienzo de la filosofía.
A.- En San Agustín por ejemplo
H.- Incluso en San Pablo.
A.- ¿No se refiere más bien a la caridad?
H.- Hay cartas suyas que por su visión del amor se pueden considerar positivistas.
A.- Algunos aún hoy critican "el seudomisticismo estrambótico" de Comte. Otros que probablemente no le leen le acusan a usted parecidamente.
H.- La autoridad intelectual y moral de un concepto religioso de la sociedad ¡aunque rigurosamente ateo! no tiene porque escandalizar.
A.- Muchos serán los que, como en su día Stuart Mill, teman que degenere en despotismo ilustrado.
H.- A los 23 años Comte firmó su libro "Catecismo de industriales": "discípulo de Henri Saint Simon". Pero rompió con él en cuanto éste creó una secta religiosa con atisbos despóticos.
A.- Y, sin embargo, Comte se consideraba el Gran Sacerdote.
H.- Pero de la religión positivista.
A.- Con el Gran Ser.
H.- Pero también con el Gran Fetiche (el universo y el sistema solar ) y el Gran Medio (el espacio).
A.- Se tiene la impresión de que si no hubiera conocido el esplendor con Clotilde su superdotado talento hubiera bifurfado por otros caminos.
H.- El culto a la fallecida Clotilde fue amor.
A.- Usted cree que "faire l’amour" procura una felicidad nueva. ¿Cada vez?
H.- El hombre puede pasar largos períodos en los cuales la polla sólo le sirve para mear.
A.- ¿Hasta que aparece ese ser altruista e inteligente creado para la felación con fambruesas y la dicha?
H.- Augusto Comte conoció a la criatura concebida para la felicidad que tendía el tesoro de su corazón.
A.- En el "Pánico" tratamos de sintetizar diversas morales de origen más o menos tenebroso.
H.- Una sociedad regida por los principios de la moral universal duraría hasta la desaparición del planeta Tierra.
A.- ¿Es el tema de su próximo escrito sobre Augusto Comte? De inmediata publicación.
H.- La "racaille" izquierdista no se da cuenta del papel que puede jugar la religión: llevar a la humanidad a un estado de unidad perfecta.
*
Otro arrabalesco(esta vez houellebecquiano): "Descompuesta en cachos la sociedad se encarroña y pudre."