CONGRES:

 

Viernes, 3 de diciembre, 1999


Conferencia del 2 de diciembre de 1999 en Murcia durante el
Congreso Internacional, Teatro y referentes sagrados de Michel de Ghelderode
a Fernando Arrabal

Arrabal: "La cultura vive en las catacumbas"

El dramaturgo cierra en Murcia el ciclo Teatro y referntes sagrados

El dramaturgo, cineasta y poeta, el prefiere decir «hacedor», Fernando Arrabal, ayer en Murcia.


Quizá un anarquista metódico - si eso pudiera ser posible -, seguro un iconoclasta, un merodeador certero de las ideas que cree en elp der de la confusión. Fernando Arrabal (Melilla, 1932), dramaturgo, fotógrafo, ajedrecista, pin-
tor y cineasta; arrabaliano en definitiva - quién si no puede escribir «la mentira es contagiosa como la belleza»-. Ayer cerró en Murcia el ciclo 'Teatro y referentes sagrados', organizado por la Universidad y la Escuela Superior de Arte Dramático,
dirigido por el profesor Francisco Torres Monreal y patrocinado por la CAM. No puede ser un vanguardista Fernando Arrabal porque asegura que las vanguardias -«palabra infame y militar» - fue-ron enterradas el mismo día de su nacimiento.

 Su conversación -«la conferencia es un género literario»- es un hilo que se adentra en el laberinto de las ideas para tensarse con un exceso de erres cuando dice forrrr-mi-dable. Sus palabras -«me interesa todo» - pasean en un zig-zag coherente que va de las vacas locas a Pirandello, pasando por Dios, Platón, el ajedrez, la teoría de los fractales, el baile de amor de las cucarachas, Miguel Espinosa -«comparable a Proust,. Kafka y Joyce»-, Pantani el Pirata o Arrabal -en varias ocasiones-. No lo dice, pero podría decirlo: el laberinto soy yo.
«El teatro, la literatura, es todo lo que quiero decir y todo lo que quiero callar. La escritura es un sufrimiento y un placer. Mi único partido tiene un sólo militante y cuando me muera se disolverá. Pensar es dialogar con uno mismo pero ahora tengo un webo: arrabal.org. De orgía, orgasmo y, sobre todo, de organización», argumenta.
«Estamos asistiendo a un renacimiento de la física, la filosofía y las matemáticas..., y también del teatro y la literatura. Nos interesa la ciencia por la ambigüedad y por uno de sus avatares llamado confusión. Vanguardia se une a provo-cación y escándalo, que en griego significa trampa en la que se cae.

 «Me reencarnada en una
cucaracha enamorada, es apasionante el baile nocturno de amor que realizan esos insectos»

¿Alguien se puede imaginar a Breton o Magritte intentando hacer trampas? Desde el dadaísmo hasta la actualidad, los artistas sólo han tratado de hacerlas cosas un poquito mejor», arguye Arrabal. «La provocación es misteriosa. Mi película Viviré como un caballo loco ha sido prohibida recientemente en la televisión canadiense. Yo no quiero provocar, sólo quiero mantenerme al margen de cualquier poder. Escribo como se crea un himno de amor. La modernidad tiene dos pilares: la moral no existe y en el arte y en el amor todo es posible», recalca. Y añade: «Lo úinico que prefiero al sexo es el seso».
«Estamos viviendo una época forrrr-mi-dable en sus tres acepciones: grande, hermosa y que causa miedo. Se ha anunciado la muerte de los dioses y es cierto..., es aterrador estar solo y por eso la última tertulia que se celebra en Paris tiene lugar en mi casa; allí acude gente que quiere ser dioses con dios..., yo no porque soy modesto. Nos proponemos un tema, bebemos buenos vinos y hablamos de cosas como Humanoides, humanistas e informática». «Es un buen tiempo para la cultura precisamente porque nunca hubo peor época. La cultura uene la suerte de estar en las catacumbas. Los medios de comunicación han reducido su espacio..., hay cosas muchísimo más mteresantes y de actualidad, como el fútbol, lady Di o películas como Titánic o Mamá he perdido el avión Ya nadie nos vigila y por eso se están realizando cosas tan apasionates en el mundo misterioso, sagrado y profano, del arte». Asegura que el ajedrez no es como la vida. «El ajedrez es la vida», remacha. «Mi gran frustración es no haber sido campeón de ajedrez». Y está apasionado con asuntos como las matemáticas frac-tales -«cuando se creó la teoría de conjuntos surgieron países como Yugoslavia ola URSS, con los frac tales tenemos Bosnia o Chechenia>- o el mal de las vacas locas, «básico para entender este mundo». «La aambigüedad, que rodea todas las disciplinas, ha logrado ya adentrarse en el espacio de la biología molecular. Surge una enfermedad que al parecer la origina un prión, algo que nunca se ha visto y posiblemente no se verá; es una hipótesis, el último avatar de la confusión. Jamás he dicho que esté a favor de la confusión, pero está ahí..., sin ambigüedad no hay vida. No me interesa el caos, que es matemático y titánico, sino lo divino. Dios actúa con confusión, incluso con confusión cómica».
Lo único cierto es que, de reeencarnarse, le gustaría reaparecer en algo bello como «una cucaracha enamorada». «Es apasionante el baile de amor loco entre la cucaracha y el cucaracho..., sus noches de amor son únicas, poderosas, her-mosas y bestiales». .
Prepara la edición en castellano de su última novela, El funám-bulo de Dios. «La historia de un experto en informática, muy relígíoso. Queda totalmente inmóvil como una especie de legumbre, y vivé una especie de tórrido paraíso o infierno sexual con dos enfermeras, que le hace vacilar entre lo sagrado y lo profano».