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Antonio Sempere - Santander .-
Cumbre teatral en Santander. Fernando Arrabal, de negro impoluto,
compareció ayer por la tarde en el Palacio de Festivales
para bendecir con su presencia el estreno mundial, esta noche,
del montaje de «El cementerio de automóviles»,
en versión de Juan Carlos Pérez de la Fuente, director
del Centro Dramático Nacional. Arrabal, «feo, católico
y sentimental», según su autodefinición,
afirmó que «he viajado desde la pasión mística
hasta el ateísmo radical, y aunque siempre me han etiquetado
cerca de los escándalos, lo mío nunca ha sido una
provocación más allá del arte de lo inútil,
tal como hizo Mishima». El dramaturgo negó que vaya
a instalarse en Madrid, pero se mostró encantado de visitar
la capital de España siempre que esté rodeado de
la gente a la que quiere. «El cementerio de automóviles»
será estrenada en Madrid el próximo 8 de enero
tras una gira por once ciudades de toda España.
El director, Juan Carlos Pérez de la Fuente, definió
el texto como «un canto a la espiritualidad a través
de la música, y un mensaje de amor que es el que debe
prevalecer», y resta importancia al posible escándalo
que hoy Arrabal puede causar. De todas las adaptaciones de la
obra realizadas hasta la fecha, el montaje que ahora se presenta
es, a juicio de su director, el menos espectacular. «Se
trata de un montaje sereno en un espacio muy ordenado».
Pérez de la Fuente reivindicó el texto de Arrabal
como uno de los 10 mejores de este siglo. «Ya está
bien de que sólo veamos en Fernando Arrabal al showman
y nos acerquemos al gran hombre de teatro que lleva dentro, un
hombre socialmente incorrecto pero imprescindible». Subir
el telón ha costado 30 millones, a pesar de ser éste
un montaje sencillo.
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