THEATRE:

 

Viernes, 25 agosto 2000

 

'El cementerio de automóviles',
50 años después

El director del Centro Dramático Nacional, Juan Carlos Pérez de la Fuente, estrena hoy en Santander la emblemática obra del autor español, considerada por él como uno de los clásicos de este siglo
M. J. DÍAZ DE TUESTA

 

 

Pérez de la Fuente (izda.) y Fernando Arrabal, ayer en Santander (EFE).


Medio siglo después de que Fernando Arrabal (Melilla, 1932) escribiera El cementerio de automóviles, el Centro Dramático Nacional (CDN) recupera esta obra considerada entonces muy polémica. La única vez que se ha estrenado en España este texto, que presenta una sociedad en desintegración, fue en 1978 montada por el dramaturgo argentino Víctor García. Sólo permaneció tres semanas en cartel porque no funcionó. El montaje de esta nueva versión, del director del CDN, Juan Carlos Pérez de la Fuente, tiene poco que ver con la representación más aparatosa de Víctor García. El cementerio de automóviles de Pérez de la Fuente es una puesta en escena "a la italiana: serena y ordenada, en la que vamos descubriendo el caos a través de personajes marginales. Es una propuesta tremendamente ceremonial", definió el director en Santander.

 

El director del CDN ha elegido ésta y no otra obra de Arrabal (escrita en
1957) porque la considera uno de los diez mejores textos de este siglo y un
clásico. "Lejos de envejecer, va más allá de las circunstancias políticas
de ese momento en España, y aunque contiene muchos simbolismos e
influencias de aquella época en el fondo es una búsqueda de libertad. Es un
viaje iniciático al ser humano; y aunque hoy vivamos en democracia tenemos que preguntarnos si lo hemos conseguido todo con ella o tenemos que seguir buscando". Opinó que el teatro lo que tiene que hacer es contar historias que conmuevan y seducir al público, "no hacer teatro contra el público". El director alaba también ese cementerio de Arrabal en el que se mezcla la confusión, el humor ("tiene influencias del cine mudo de los hermanos Marx"), la ternura y la crueldad; y que recoge todos los tópicos de la España de este siglo. "He sido muy fiel al espíritu arrabaliano que huele a España por los cuatro costados, con sus obsesiones, miedos, sueños negros y ansias de libertad".

 

Pérez de la Fuente se quejó de que Arrabal, que vive habitualmente en
Francia, no sea un autor querido por los directores españoles. "Hay que
romper con ese viejo tópico de que los autores españoles no interesan. Y lo triste es que le suceda a Arrabal a sus 68 años. Las obras gustan o no
gustan. Cuando estudiemos el siglo XX no podremos estudiarlo en su
complejidad si nos dejamos, como nos hemos dejado, a este gran dramaturgo".
Comparó El cementerio de los automóviles con Esperando a Godot, para
criticar por qué si la segunda obra conmueve no lo hace la escrita por
Arrabal. Y si alguien se escandaliza con esta obra "es un hipócrita", lanzó
el director. "Con la violencia que hoy se vive en España, si alguien se rasga las vestiduras con esta obra es un hipócrita".

Con El cementerio de automóviles, Fernando Arrabal regresa al Centro
Dramático Nacional tras su única visita en 1983 con José Luis Alonso de
director. "Es un delito que sólo haya acudido una vez. Por eso nuestra
principal satisfacción es la de recuperar a Arrabal", concluyó Pérez de la
Fuente.

"Es una obra inmortal", asegura Fernando Arrabal

A Fernando Arrabal le ha gustado el montaje que el director del Centro
Dramático Nacional ha hecho de su obra El cementerio de automóviles, que ha costado 35 millones de pesetas; y que no parecen muchos: "Los coches sólo nos han costado 15.000 pesetas", explicó Juan Carlos Pérez de la Fuente.

Autor y director han mantenido durante la preparación del montaje una
constante comunicación por fax. Y aunque era "muy fluida", al final siempre queda una incógnita; porque, como dijo Arrabal ayer, a muchos autores no les gustan los montajes que se hacen de sus obras. No ha sido el caso. Arrabal, que no resistió la tentación de acabar hablando de física cuántica y del mal de las vacas locas, afirmó también que cuando vio el montaje del director del Centro Dramático Nacional se reconoció a sí mismo.

"Hay obras mías que se han representado con mucha tramoya, con mucho grito y eso me ha impedido ver que era mi obra. Por eso con ésta me alegré, al fin veía mi obra, que contiene constantes desde hace tres mil años lo que la hace inmortal".

El cementerio de automóviles, en la que intervienen los actores Carmen
Belloch, Paco Maldonado y Roberto Correcher, entre otros, se estrena hoy en la 49 edición del Festival Internacional de Santander. Despúes viajará por una quincena de ciudades y está previsto que llegue al Teatro María
Guerrero de Madrid el 8 de enero de 2001.