ARTICLE SUR ARRABAL:

 

sábado 14 de octubre de 2000

Arrabal califica de «loco» al jurado que le concedió el PREMIO NACIONAL DE LAS LETRAS

"Teresa de Avila"

El galardón reconoce la rica trayectoria literaria del dramaturgo melillense

Luis Sánchez.

Fernando Arrabal recibe su galardón de manos del presidente de la Junta.

El dramaturgo Fernando Arrabal calificó ayer de «locos» a los miembros del jurado que le otorgaron el tercer Premio Nacional de las Letras Teresa de Avila, tras recoger el galardón que premia su trayectoria literaria de
manos del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas. En su peculiar discurso, el autor de 'La torre herida por el rayo' destacó la influencia que la mística Teresa de Jesús ejerció sobre los escritores surrealistas.

Con un discurso pronunciado en el centro del escenario, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Avila, el dramaturgo Fernando Arrabal agradeció ayer la concesión del tercer Premio de las Letras de Teresa de Avila, dotado con 1,5 millones de pesetas, «esperando que llamen locos (a los
miembros del jurado) por habérmelo concedido», según palabras del propio premiado.

Arrabal convirtió ayer el Ayuntamiento en improvisado escenario en el que él fue el gran protagonista. Sin leer su discurso, con una chuleta en la que llevaba apuntados los nombres y cargos del presidente y vicepresidente de la Junta y el alcalde de Avila y sin parar de moverse en el centro del
salón de plenos, convirtiendo en prácticamente inútil la megafonía instalada para el evento, el dramaturgo afincado en París recordó sus días de infancia cuando Mercedes, una teresiana de Ciudad Rodrigo le enseñó a leer y escribir: «Me hizo la merced de enseñarme a leer y a escribir con
unas variantes típicas de esta manera de ser del reino de León o de la Junta de Castilla y León. Es decir, esa especie de elegancia y generosidad ante una persona como yo, que llegaba a Ciudad Rodrigo desde Africa como hijo de condenado a muerte. Y por tanto hijo de una persona que probablemente había quemado iglesias o violado a monjas», dijo Arrabal.

Afición por el ajedrez

El dramaturgo melillense gran aficionado al ajedrez, también recordaba la afición de la Santa por este juego, por los libros de caballería y del paralelismo con un escritor hoy ya olvidado como es Feliciano de Silva, natural de Ciudad Rodrigo, y al que Arrabal llama maestro. Las obras de
este escritor del siglo XVI inspirarían a Teresa de Avila.

Por su parte, el alcalde de Avila, Agustín Díaz de Mera confesaba al principio de su intervención que «tengo miedo porque después de haber escuchado un discurso tan dramatizado y poco convencional, que ahora tengan
ustedes que soportarme a mí, aunque sea para decir cosas muy merecidas del señor Arrabal. Va a resultar un poco discordante».

Cerró el acto el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas que decía que es «un heterodoxo, sabio, que tiene la virtud de romper esquemas incluso para dar las gracias a su jurado, a quien le ha premiado».
Lucas añadía que «Fernando Arrabal es un destacado ejemplo del triunfo y reconocimiento que nuestros escritores obtienen fuera de nuestras fronteras. Autor teatral y novelista que encabeza un importante capítulo de nuestra literatura reciente. Quizá uno de los capítulos más controvertidos y difíciles, como es siempre la tarea de quien pone delante de los intereses comerciales, los principios que configuran nuevas formas de expresión u nuevos caminos literarios que, por poco transitados, son siempre difíciles de recorrer por el público amante de la literatura».

Antes del acto, el presidente de la Junta de Castilla y León desvelaba que hacía unos días se había reunido con el autor premiado para tratar la posibilidad de que la colección de pintura de Arrabal encontrara acomodo en algún lugar de la región.