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sábado 14 de octubre de 2000



Fernando Arrabal

PREMIIO NACIONAL DE LAS LETRAS destaca la influencia de Teresa de Avila

en el surrealismo

 

ÁVILA. Mayte Rodríguez

El dramaturgo Fernando Arrabal recibió ayer en la capital abulense el III Premio Nacional de las Letras Teresa de Ávila que concede el Ayuntamiento de la ciudad. Arrabal relacionó en su discurso la figura y obra literaria de Teresa de Jesús con el surrealismo y asegurando que la gran mística abulense siempre tuvo «gran presencia» en su vida.

Fernando Arrabal

En la imagen, Fernando Arrabal en el momento de recibir el premio de las letras «Teresa de Ávila». J.R. San Sebastián
La intervención de Fernando Arrabal marcó sin duda el acto de entrega del galardón por el carácter nada convencional de la puesta en escena que el dramaturgo hizo a la hora de dar lectura a su discurso.

Haciendo gala una vez más de su personalidad subversiva y arrolladora, Arrabal ni siquiera hizo intento de acercarse al atril instalado a tal efecto, sino que paseó sin descanso por el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Ávila, giró en torno a las autoridades y al público que asistían al acto improvisando un discurso lleno de personajes de su infancia, de la figura de Santa Teresa y del vínculo de ésta con el surrealismo.

HERENCIA TERESIANA

En este sentido, el dramaturgo señaló que «el amor loco de los surrealistas de Bretón es herencia de Teresa de Ávila», una afirmación que argumentó explicando que fue La Santa quien «a través de la locura» hizo valer la frase «teniendo amor todo es posible».

El autor de «Cementerio de automóviles» aseguró que Teresa de Ávila fue «la mujer que habló de locura de amor para decirle a su confesor, al que solía llamar papá, suplico a usted que seamos todos locos de amor».

«LOCURA TERESIANA»

Y haciendo hincapié en esa locura surrealista y teresiana, Arrabal concluyó su discurso deseando a las autoridades y al jurado «que no les llamen locos por haberme concedido este premio».

Pero la influencia de Santa Teresa sobre la vida de Fernando Arrabal no sólo procede del vínculo que, a su juicio, tuvo La Santa sobre el surrealismo.

El dramaturgo recordó ayer que «la parte más emotiva» de su vida «fue aprender a leer y escribir con las teresianas en Ciudad Rodrigo, por eso me gusta que éste sea el Premio Teresa de Ávila», añadió.

Por su parte, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas, destacó la figura literaria de Fernando Arrabal calificando su obra de «abierta, sorprendente y cargada de genialidad» al tiempo que recordó cómo «hace muchos años que toda Europa, especialmente París, se rindió ante su teatro de vanguardia, en el que el autor ha dejando patente la maestría y la calidad de su literatura, así como el ingenio y la difícil capacidad para llevar a sus últimas consecuencias las posibilidades expresivas que ofrece este género literario».

COMPROMISO CON CASTILLA Y LEÓN

Asimismo, Juan José Lucas aplaudió «la tarea de quien pone por delante de los intereses comerciales los principios que configuran nuevas formas de expresión y nuevos caminos literarios que, por poco transitados, son siempre difíciles de recorrer por el público amante de la literatura», señaló.

En su intervención, el presidente de la Junta de Castilla y León destacó como características comunes de los escritores premiados con el Premio de las Letras Teresa de Ávila -Gonzalo Santonja, Antonio Piedra y ahora Fernando Arrabal- «su plenitud creadora, su compromiso literario y cultural con Castilla y León y su arraigo en la tradición artística de esta tierra».

En este sentido, Lucas felicitó a «la gran familia de la literatura castellano y leonesa por este importante momento de actividad que vive, por la calidad de sus obras y por el indudable protagonismo que han conseguido en el panorama nacional e internacional».