POESIE:

 

26 de julio de 2001

"En España soy una persona célebre y desconocida a la vez”

 

 

HETERODOXO. Fernando Arrabal, un escritor inclasificable que traspasa cualquier etiqueta convencional

 

o EL PUERTO. Fernando Arrabal acaba de inaugurar los VIII Encuentros con la Poesía en la Fundación Alberti. Arrabal ha llegado expresamente desde París, donde sus obras son más conocidas que en España, debido a los años de silencio que sufrió en este país. Este escritor dramático, considerado por María Asunción Mateo corno "un autor comprometido, que desafía los valores morales e inconformista”, es conocido por sus numerosas obras teatrales y sus películas. Sobre Arrabal hay opiniones para todos los gustos, ya que es un personaje "inclasificable” que se resiste a cualquier tipo de definiciones. Su influencia en la literatura actual llega hasta el punto de que el escritor Juan Manuel de Prada al dirigirse a él le denomina "maestro”. Pero ante todo se trata de un buen conocedor de los mecanismos teatrales y de los recursos de la escenificación, que aplica en su propia vida con desenfadados toques de un humor disparatado. Arrabal se representa a sí mismo, distanciándose de su propia persona, y con este recurso dice cuanto estima oportuno decir, pues entiende que cualquier escena es válida para divertir y para escapar de los moldes impuestos.
Pregunta: ¿Sigue pensando que el teatro es la mejor vía para decir las cosas?
Respuesta: Naturalmente,
como lo es también la poesía y las matemáticas y el ajedrez. Actualmente se está representado una obra mía, ‘Carta de Amor’, y no ignoramos que lo que yo planteo en esa obra no se hubiera podido hacer de otra forma que en teatro.
P: Por tanto el teatro sigue siendo válido también como vía de catarsis para el público...

TRANSGRESIÓN

"El resultado del
proceso creativo es impredecible. La
transgresión es una lotería”

R: Todas las disciplinas artísticas tienen algo de catarsis porque todas han sido siempre de rabiosa actualidad y a la vez siempre han estado pasadas de tiempo: En todas mis obras hay algo de catarsis. En mi caso no sólo en el teatro, sino también en el cine, ya que he hecho también largormetrajes.
P: ¿Qué paralelismos encuentra entre su teatro y el teatro de Alberti?
R: Cada uno tenemos un mundo diferente. No me une nada a Alberti; me une tan sólo ‘Marinero en Tierra’ y su amor a la poesía
P: Usted tuvo también otro punto de encuentro con Alberti:
como él y como La Pasionaria
estuvo declarado persona ‘non grata’ por el franquismo. ¿Cómo recuerda aquella época?
R: Se nos hizo el honor inmerecido de considerarme uno de los españoles más peligrosos del país y eso implica cómo estaba el mundo en aquel entonces. En realidad tampoco me afectó mucho aquella declaración, porque yo no tengo raíces sino piernas, voy de un lado a otro. Pero eso es el pasado y no me interesa. Como nunca me ha interesado la política; me interesan mucho más cuestiones como la inmortalidad del alma, la posible existencia de Dios, la traición, el amor...
P: Qué lugar ocupa la transgresión en el arte?
R: Ninguno. Es una lotería. Hay cosas que se consideran transgresivas. Respecto a lo de ser convencional, en realidad a mí me gustaría ser como los demás.
P: Hay quien cree que a veces algunos autores se vuelven deliberadamente transgresivos para llamar la atención.
R: La raíz de la palabra escándalo es ‘trampa en la que se cae’; no imagino a mis colegas Beckett, Dalí o Kundera haciendo transgresión para que alguien caiga. La creación se hace en el lugar más recóndito, y el resultado es impredecible. Quién me iba a decir ami por ejemplo que mi Carta a Franco iba a ser un bestseller y que iba a ser la única que se escribió en vida del dictador.
P: A usted le interesan mucho los temas científicos...
R: Cuando nos reunimos en mi casa de Paris con Umberto Eco, Kundera y mis amigos tenemos siempre un tema: la biología molecular, las vacas locas, el prión, que me interesa porque no respeta el principio de causalidad. La ciencia y la filosofía siempre me han interesado y no sé por qué en la literatura los escritor es han dejado de preocuparse por estos temas.
P: ¿Qué obra suya tiene actualmente en cartel?
R: Juan Carlos Pérez de la Fuente va estrenar en octubre mi última obra, Kafka y Claudel. También tengo en cartel Carta de amor a mi madre, una obra estrenada en Israel hace tres años.
P: ¿Cómo recuerda Vd. a sus padres?’
R: Mí madre falleció recientemente con 96 años. De mi padre no tengo ningún recuerdo. Desapareció de la cárcel de Burgos en 1942; era pintor y militar en Ceuta y acababa de salir de la Academia Militar. Fue condenado a muerte el 17 de julio del 36, y lo llevaron al penal de Larache y allí le conmutaron la pena por cadena perpetua.
P: ¿Cómo recibe el público su obra aquí en España?
R: En España soy célebre y desconocido. Hay gente que me para por la calle y hay gente que imagina que yo veo a la Virgen María todas las noches. La única aparición de la Virgen la cuento en una novela que va a salir ahora, la tuve a los diecisiete años y estuve a punto de ingresar enl a Compañía de Jesús. El tema de Dios me interesa mucho; con todos los grandes genios siempre he hablado de Dios.