EXPOSITION:

Año 133 Desde el 31 de Enero de 1866 Miércoles, 3 de noviembre de 1999

Rafa MaríValencia

Arrabal: "Mi amor por la pintura y el ajedrez es la historia de una
frustración''
El Museo de la Ciudad inaugura "Visiones de Arrabal''


Fernando Arrabal, ayer en el Museo de la Ciudad.


Dulce y sugestivo, Fernando Arrabal (Melilla, 1932), acompañado por Consuelo
Císcar, presentó ayer "Visiones de Arrabal'', organizada por el Consorcio de
Museos e inaugurada en el Museo de la Ciudad. Una muestra que recoge obras
del hermano y el padre de Arrabal y otros con él de protagonista, realizados
en los años 60 a partir de las indicaciones y bocetos del escritor.
-¿Qué pregunta le gustaría que le hicieran y sin embargo nunca le hacen?
-En qué lengua pienso y sueño.
-¿En qué lengua piensa y sueña?
-He escrito en valenciano, en castellano y en francés. Pero yo pienso y
sueño en imágenes. En esa lengua también hago mis cuadros, aunque por
desgracia no tengo talento para la pintura. Mi amor por la pintura, al igual
que por el ajedrez o el canto, es la historia de una frustración. No he
nacido para ello, y me tengo que conformar con ser un espectador, un
analista.
-En la muestra, ¿hay visiones de su juventud en Valencia?
-Mi obra, mis bocetos, no están situados en el tiempo ni en el espacio. Son
imágenes emocionales. Por eso mismo, Valencia está presente en toda mi vida,
ya que aquí tuve el suceso más trágico y esperanzador de mi vida. Ocurrió en
la playa de la Malvarrosa, cerca de un local del Frente de Juventudes, que
era el antiguo chalet de Blasco Ibáñez. Allí tuve una visión de las cosas
capitales de la vida, son cosas cuyo enigma no se ha resuelto todavía.
-¿Cuáles son esos enigmas?
-El amor, si el alma es inmortal o no, si Dios existe...
-Por cierto, ¿qué le parece la obra de Vicente Blasco Ibáñez?
-Un extraordinario escritor que el mundo entero respetaba en su época. Ahora
es difícil encontrar sus libros. En Francia pasó lo mismo con Anatole
France. Cuando murió en 1924, París se cerró al tráfico y acudió a su
entierro un millón de personas. Hoy sus novelas no están en las librerías.
¡La victoria y el fracaso tienen leyes tan extrañas! A finales del siglo
XIX, el director del Prado se quejaba de que tenía el museo lleno de cuadros
de El Greco, y que iba a guardarlos en la bodega. ¡El Greco, el pintor de la
corte de Felipe II! Pues bien, hace un siglo no se le apreciaba. Y desde
hace unas décadas, vuelve a ser un nombre glorioso.
-Escritor, pintor, cineasta... ¿No le tienta la política?
-No. Sólo he escrito tres libros políticos, tres "Cartas a...'' (Franco,
Castro, Felipe González), que por desgracia han tenido mucho éxito. Cartas
que me honran, pero que me han creado problemas. Para tomar posiciones es
mejor hacerlo a toro pasado, pero nunca tirar del rabo cuando el león está
con vida.