NOUVEAU LIVRE:

 

CULTURA

21.3.2000

 

Arrabal plantea un combate entre sexo y espíritu en "Levitación", su nueva novela

MIGUEL ÁNGEL TRENAS
MADRID. - Con "Levitación", publicada por Seix Barral, Femando Arrabal vuelve a la novela en un momento escénico especialmente dulce: Barcelona y Madrid se disponen a representar dos piezas teatrales suyas y el Circulo de Bellas Artes prepara una exposición sobre su obra plástica. En esta ocasión el autor presenta una novela en estado puro, "un combate de boxeo" que sólo puede existir en la mente del escritor, entre sexo y espíritu.
La novela se desarrolla en un loft neoyorquino y tiene como protagonista a un españolito piadoso, ex yuppie y ahora paralitico postrado en cama, atendido primero por dos enfermeras bulímicas y viciosas y, más tarde, por una pareja vecina de sodomitas insaciables, que acabarán llevándole al paroxismo.

Frernando Arrabal


"No se trata de provocar -explica Arrabal-, sino de plantear un juego extremo de contrastes, entre la espi-ritualidad del paralítico y las dos parejas, de enfermeras y sodomitas,
que creen vivir en un paraíso de explosión sensual."
Arrabal habla del "affaire" Clinton como origen argumental y asegura que no estamos ante un panfleto. "Pero la novela no plantea ni quiere demostrar nada, es el lector
quien decide el sentido de la obra". El autor juega con el inglés y las pasajes bíblicos, "el lenguaje de Lucifer y de Dios", y asegura que su novela está en el limite, "Me da miedo ser premonitorio, una vez más -indica- como lo fui con Franco, Fidel Castro y Aznar, quizá estemos ante una explosión de sexualidad o ante una nueva espiritualidad de jirafas que miran al cielo."

El autor -que prepara dos obras de teatro en Madrid y Barcelona- asegura que el caso Clinton le sirvió como
origen argumental


Arrabal rebate cualquier teoria de virtualidad en el sexo y asegura que el sexo nunca es aséptico, "está en el origen de la vida, en Eros y Tanatos". El autor, que nunca afirma no escribir nunca con ironía "y si me rio de alguien, es de mí mismo", dice que no le interesa el escándalo. "Si llevo la situación al extremo, a lo increíble, es porque es parte del ser de la novela. Nabokov señalaba que Don Quijote no cruzaba ningún rio en su camino a Barcelona, algo imposible de creer."
El autor pone el acento en la levitación, "levantarse sin querer, como levitaba Santa Teresa,, que pedía a sus compañares que la agarra-
ran para que no la castigara la Inquísición. El sexo se levanta sin razón, no es controlable, es espontáneo, responde a estímulos ajenos".
Creador, junto a Jodorosky y Topor del Movimiento Pánico, Arrabal comenta que lo que más le gusta es improvisar sin red, arriesgar. "Mi próxima carta será al diablo. Me gustaría jugar una partida de ajedrez con Dios, aunque no pueda ganarle."
Finalmente, el autor recuerda la vigencia de Pánico. "Nos escindimos del grupo surrealista y hoy Pánico sigue más vivo que nunca, todo es Pánico. La novedad del movimiento es que incluía en el manifies-to fudacional una preocupación por la ciencia, por las matemáticas, por temas como el caos, la memoria, el azar. El nuestro fue un manifiesto general y filosófico y luego cada uno hizo cosas muy distintas."