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MIGUEL ÁNGEL TRENAS
MADRID. - Con "Levitación", publicada por Seix
Barral, Femando Arrabal vuelve a la novela en un momento escénico
especialmente dulce: Barcelona y Madrid se disponen a representar
dos piezas teatrales suyas y el Circulo de Bellas Artes prepara
una exposición sobre su obra plástica. En esta
ocasión el autor presenta una novela en estado puro, "un
combate de boxeo" que sólo puede existir en la mente
del escritor, entre sexo y espíritu.
La novela se desarrolla en un loft neoyorquino y tiene como protagonista
a un españolito piadoso, ex yuppie y ahora paralitico
postrado en cama, atendido primero por dos enfermeras bulímicas
y viciosas y, más tarde, por una pareja vecina de sodomitas
insaciables, que acabarán llevándole al paroxismo.
Frernando Arrabal
"No se trata de provocar -explica Arrabal-, sino de plantear
un juego extremo de contrastes, entre la espi-ritualidad del
paralítico y las dos parejas, de enfermeras y sodomitas,
que creen vivir en un paraíso de explosión sensual."
Arrabal habla del "affaire" Clinton como origen argumental
y asegura que no estamos ante un panfleto. "Pero la novela
no plantea ni quiere demostrar nada, es el lector
quien decide el sentido de la obra". El autor juega con
el inglés y las pasajes bíblicos, "el lenguaje
de Lucifer y de Dios", y asegura que su novela está
en el limite, "Me da miedo ser premonitorio, una vez más
-indica- como lo fui con Franco, Fidel Castro y Aznar, quizá
estemos ante una explosión de sexualidad o ante una nueva
espiritualidad de jirafas que miran al cielo."
El autor -que prepara dos obras
de teatro en Madrid y Barcelona- asegura que el caso Clinton
le sirvió como
origen argumental |
Arrabal rebate cualquier teoria de virtualidad en el sexo y asegura
que el sexo nunca es aséptico, "está en el
origen de la vida, en Eros y Tanatos". El autor, que nunca
afirma no escribir nunca con ironía "y si me rio
de alguien, es de mí mismo", dice que no le interesa
el escándalo. "Si llevo la situación al extremo,
a lo increíble, es porque es parte del ser de la novela.
Nabokov señalaba que Don Quijote no cruzaba ningún
rio en su camino a Barcelona, algo imposible de creer."
El autor pone el acento en la levitación, "levantarse
sin querer, como levitaba Santa Teresa,, que pedía a sus
compañares que la agarra-
ran para que no la castigara la Inquísición. El
sexo se levanta sin razón, no es controlable, es espontáneo,
responde a estímulos ajenos".
Creador, junto a Jodorosky y Topor del Movimiento Pánico,
Arrabal comenta que lo que más le gusta es improvisar
sin red, arriesgar. "Mi próxima carta será
al diablo. Me gustaría jugar una partida de ajedrez con
Dios, aunque no pueda ganarle."
Finalmente, el autor recuerda la vigencia de Pánico. "Nos
escindimos del grupo surrealista y hoy Pánico sigue más
vivo que nunca, todo es Pánico. La novedad del movimiento
es que incluía en el manifies-to fudacional una preocupación
por la ciencia, por las matemáticas, por temas como el
caos, la memoria, el azar. El nuestro fue un manifiesto general
y filosófico y luego cada uno hizo cosas muy distintas."
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